Nuevas Directrices TCCC 2026

La asistencia sanitaria a las bajas de combate se ha venido haciendo en las últimas décadas, por parte de países de la OTAN y de otros países aliados, mediante el Tactical Combat Casualty Care (TCCC), como protocolo estándar con sus 3 fases de asistencia diferenciadas. Para la implementación de las técnicas que incluye el TCCC se establecieron en los últimos años 4 niveles de formación diferentes que abarcan desde el personal no combatiente, en el nivel más bajo, hasta los paramédicos de combate y los profesionales sanitarios en el más alto.

Las nuevas Directrices TCCC 2026, disponibles en español en la sección de TCCC y TECC, incluyen varios cambios significativos que obligan a cambios en la formación y en el equipamiento para entrenar y actuar en casos reales, si bien alguno de los cambios tendrán poca o nula incidencia cuando se intenten llevar a la práctica. Dentro de los primeros, los cambios implementables y, por tanto importantes, encontramos los siguientes:

1) Referencia a una guía para el triaje que nos recuerda la necesidad de hacer 2 vueltas de categorización, una apresurada y otra detallada

2) Eliminación de la analgesia con fentanilo que apenas se usaba por existir casi siempre riesgo de shock hemorrágico o de depresión respiratoria, y la adición de la esketamina, buscando un menor volumen de fármaco por vía IN para no ser expulsado o tragado por el herido.

3) Cambios en los antibióticos, tanto el del Combat Wound Medication Pack (CWMP) del botiquín individual o IFAK, como los que administra el Sanitario de Combate o el personal de perfil TCCC superior.

Por otro lado, también se han efectuado cambios de difícil aplicación, por un motivo diferente en cada caso:

1) Teóricamente, se abre la re-colocación y la conversión del torniquete a todos los niveles de capacitación TCCC, con alguna excepción por tiempo, siendo la realidad que se trata de técnicas complejas sin posibilidad de éxito sin un nivel de domino de las técnicas más sencillas, una formación muy profunda y detallada, y el re-entrenamiento constante para no perder la capacidad.

2) Se añade un analgésico al CWMP que sólo está disponible en EE.UU., por lo que sólo será implementable cuando se despliegue en bases con hospitales de campaña de ese país, y no en bases de países europeos como ha ocurrido por ejemplo en El Sahel.

3) Se han añadido instrucciones detalladas para el manejo del Traumatismo Craneoencefálico (TCE) pero no es posible hacerlo en la fase de TFC debido a las limitaciones de espacio de las mochilas sanitarias, mucho más restrictivas en capacidad que cantidad de recursos disponibles durante la fase de TACEVAC.

En resumen, y aunque analizaremos con más detalle los cambios de farmacología en futuros artículos, estamos ante una evolución del TCCC para mejorarlo de cara a los próximos conflictos, si bien complica un poco más las directrices hasta el punto de dejar sin aplicación cada vez más técnicas de la estipuladas para la asistencia sanitaria a las bajas de combate.

P.G.

Fotografía y fuente: Deployed Medicine

2 comentarios

  1. Manu G.

    No entiendo que no se pueda hacer todo lo que se incluye en Tactical Field Care (TFC) por falta de espacio en la mochila. ¿Tanto material es necesario?

  2. admin

    El problema para realizar TFC es que con los años se le han ido añadiendo muchos dispositivos sanitarios avanzados (capnógrafo, tensiómetro, suero hipertónico, oxigenoterapia, torniquete de unión de miembros, farmacología muy variada, etc). O se llevan en la mochila todas estas cosas para la asistencia completa a una sola baja, o se llevan elementos más básicos para asistir a varias bajas a la vez de forma incompleta (venda abdominal, faja pélvica, balón resucitador tipo Ambú, kit anti-hipotemria, férula maleable, etc). Hay que darse cuenta de que todos los elementos que mencionan las directrices y no caben en un IFAK, hay que llevarlos en la mochila sanitaria de TFC. Es imposible, por lo que siempre se elige la opción de meter en la mochila dispositivos sanitarios básicos para varios heridos menos graves. Quizá estas mejoras que se han ido incluyendo en TFC deberían haberse hecho sólo para TACEVAC en el medio de evacuación, en vez de incluirlas en TFC y poner luego en TACEVAC: «proceder como se indica en el mismo apartado de TFC…» Probablemente lo correcto sería diferenciar bien TFC de TACEVAC, del mismo modo que CUF está bien diferenciado del resto. Si el TCCC sigue aumentando la cantidad de dispositivos avanzados para TFC, cada vez se seguirán menos las directrices y podrían dejar de ser lo útiles que han sido en el pasado.

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