La identificación del personal sanitario no profesional en unidades militares y policiales es una obligación crítica para garantizar la eficiencia operativa en situaciones de combate, crisis o desastres, siendo identificados de forma inmediata por sus propios compañeros mediante brazaletes, parches específicos o insignias normalizadas, que optimicen la cadena de evacuación médica. Asimismo, a nivel interno, esta identificación permite al Mando sobre el terreno gestionar estos recursos humanos con precisión, asignando tareas sin perder tiempo vital en medio de la confusión del despliegue.

Para materializar esta distinción en el terreno, el estándar internacional adoptado en los países de nuestro entorno en sus fuerzas armadas y de seguridad para el personal sanitario no profesional, como los sanitarios de combate y los sanitarios tácticos, es el uso de un parche con las siglas MED, abreviatura del término en inglés medic que significa sanitario, no médico. A diferencia de otros símbolos ambiguos tradicionales, este identificador permite a militares y policías ubicar al instante, en medio del caos, a la persona capacitada para aplicar las técnicas sanitarias de nivel medio o avanzado necesarias, según protocolos internacionales como el TCCC y TECC. El uso de este parche no sólo agiliza la respuesta médica inmediata en la línea de fuego, sino que también delimita claramente las funciones de estos efectivos, asegurando que su equipamiento y su rol crítico sean reconocidos sin ambigüedades por todos los miembros de su Unidad.

Traducir MED directamente como «médico» en el ámbito hispanohablante es un error crítico con graves consecuencias operativas. Un médico es un sanitario profesional titulado con competencias diagnósticas y quirúrgicas complejas. En contraste, el portador del parche MED es un combatiente o policía adiestrado como sanitario táctico o de combate (medic) para intervenir en entornos de alto riesgo. En estos ambientes, los profesionales sanitarios se mantienen en la Zona Fría (medios de evacuación o instalaciones retrasadas) al necesitar seguridad para prestar sus capacidades y carecer de destrezas operativas para moverse en primera línea. Además, interpretar mal estas siglas ignora que el soporte sanitario de este personal no profesional es siempre secundario, a diferencia de los profesionales sanitarios. Las tareas principales de los MED no son nunca sanitarias, sino puramente operativas y vitales para la misión, como dar seguridad frente a reacciones hostiles, identificar al personal que se va a detener, reforzar otros sub-grupos que lo necesiten en el despliegue o asegurar estancias si así lo establece el planeamiento del operativo o de la misión.
Por todo lo expuesto, se debe instruir a las unidades en que MED define responsabilidades asistenciales tácticas y nunca un título profesional ni un conjunto cerrado de capacidades sanitarias. La realidad operativa dicta que existan MEDs con destrezas básicas y otros con niveles muy avanzados, pues sus capacidades y equipamiento varían según las necesidades específicas de su Unidad, siendo grande la diferencia entre un MED policial que patrulla una gran ciudad, otro de una unidad antiterrorista y otro de una Unidad militar que ejecuta sus misiones en la retaguardia enemiga.
P.G.
Fotografías: Parche IR-Reflectante de Sanitario MED — SERMILITAR